Frase de la semana

"¿Escoge el caminante al camino o el camino al caminante?"

Garth Nix.
Sabriel.

jueves, 1 de abril de 2010

Guerras

Espero en mi ventana a que alguien me saque de las llamas que abrazan mi cuerpo con amor y con una furia voraz, invitándome a huir lejos de este mundo. Veo… la lluvia caer sobre los rostros de los niños, con una expresión pura de terror, de un terror tan absoluto que al mirarlos a uno se le partían los ojos de sufrimiento. Las mujeres corren, corren lejos tratando de escapar de aquel sueño rojo, sus rostros desesperados quieren volar tan rápido como los pájaros negros que lanzan desde el cielo el sufrimiento que ahora ha dejado mi corazón incinerado por la furia de la impotencia. Sé que no podre llegar, no podre correr tan rápido como la esperanza en un corazón destrozado, pero quiero intentarlo, quiero imaginar que esto no es verdad y que cuando las llamas terminen de obligarme a mirar todo esto no tenga más que los colores del paraíso, una terrible obra de teatro negra por el hollín. Quiero sentir el poder en las manos, tener alas, tener los ojos de un furioso león, que nadie me toque, ser un dios… pero el edificio se derrumba sobre mi sin que pueda yo hacer nada, lo último que siento es un dolor que ni siquiera las lágrimas pueden callarlo, siento unas manos frías invitándome a marcharme, las piedras caen sobre mí como una lluvia encarnizada y lo último que veo es el rostro de un niño que corre hacia los brazos de su madre sin importarle el tormento que a su alrededor lo consume todo… la madre ha tomado a su niño entre los brazos y cuando por fin he visto un rallo de esperanza, cuando por fin creo que el amor persiste después de todo el caos, una bomba a caído sobre aquella vela en la intemperie a mis ojos. He abierto los ojos antes de morir y me he dado cuenta de que no hay esperanza en una guerra, no existe la esperanza en el caos, no de esa manera, pero existe en aquel rostro pequeño, la esperanza no es huir de una guerra, sino que en los ojos de un niño pequeño se vean lágrimas de entendimiento… así me he dado cuenta de que la esperanza no es creer que hay una salida dentro del caos sino el no querer crear más caos, porque sabemos el sufrimiento que este provoca, ese niño derramando lágrimas es la esperanza, porque sé que cando sea mayor no cometerá el error de sus padres, el de querer lanzar pájaros negros para destruir palomas blancas, el de querer provocar que un bosque hermoso lleno de idas y sentimientos, laberintos y decisiones, se vea obligado a desaparecer consumido por las llamas. Por fin lo he entendido y el último bloque ha caído sobre mí, pero no he sentido dolor porque antes de que este callera desde lo alto yo ya he abandonado mi cuerpo, he visto una mano ayudándome a salir de él para no sufrir más y ahora por fin no siento nada, no veo nada, no huelo nada, no escucho nada y lo único que siento es el gélido y cálido aliento de la muerte. “Descansa” “Ahora estás conmigo, donde ya nadie te puede tocar” Sentía mis piernas pequeñas como si fuera un niño de nuevo, he abierto la puerta de mi pequeña casa y he visto el rostro de mi madre sonriente, he corrido a sus brazos y me he echado a llorar. “Madre he tenido un sueño horrible” He dicho yo “Tranquilo hijo ahora a terminado, todo ha terminado no volverás a llorar más te lo prometo” Y mi madre me ha besado la frente y al besarme siento que me he comprendido por fin, he llegado al final del camino.

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